¿Quién soy?

"Quiero ser una voz distinta a lo de siempre."

Mis raíces

Nací y crecí en Profundidad. Un pueblo pequeño, de no más de mil habitantes, donde todos se conocen, donde las calles no tienen secretos y donde la historia de cada familia se entrelaza con la de las demás. No vengo de ningún lado en particular porque Profundidad entera es mi lugar: me crié en todo el pueblo, me formé acá, y acá decidí quedarme y apostar.

Siempre trabajé de lo que había. Estudié, trabajé de lo que se podía, aprendí de todo un poco. Esa realidad — la de tener que rebuscársela, la de saber lo que es no tener nada garantizado — es la misma que viven muchos vecinos de Profundidad. Y eso es algo que no se olvida.

Por qué me metí en política

No fue una decisión fácil ni cómoda. Me metí porque no podía quedarme mirando. Porque veía injusticias todos los días. Porque había gente que usaba el poder para beneficiarse a sí misma y a los suyos, mientras los que menos tenían — los más vulnerables, los más complicados — seguían esperando que alguien los escuchara.

"Siempre hubo el amiguismo del poder: los que estaban cerca de quien mandaba eran los beneficiados. Yo quería ser una voz diferente."

Me involucré porque creí — y sigo creyendo — que Profundidad merece más. Que tiene que haber oportunidades para todos, no solo para los de siempre. Me involucré porque alguien tenía que decir en voz alta lo que muchos pensaban en silencio.

Lo que aprendí durante la gestión

Desde el primer día como concejal aprendí que el cambio no viene solo con buenas intenciones. Aprendí que hay resistencias, que hay intereses que no quieren moverse, que hay quienes prefieren que todo siga igual porque el status quo los beneficia.

Me rechazaron proyectos. Me sabotearon iniciativas. Me trataron como "el pendejito que no sabe nada", como si tener 27 años fuera una razón para no ser escuchado. Desde el primer día en el HCD hubo quienes subestimaron mi capacidad por ser joven, quienes ignoraron mis propuestas antes de leerlas, quienes prefirieron ver mi edad antes que mis argumentos.

"Cada proyecto rechazado me confirmó que estábamos por el camino correcto. Porque si molestamos, es porque algo estamos moviendo."

También recibí ataques por hacer visible lo que pasa adentro del Concejo. Por decir lo que otros callan. Eso tiene un costo, y lo pagué. Pero no me arrepiento de ninguna de las veces que hablé.

Mi visión para Profundidad

Quiero un Profundidad donde ningún vecino tenga que conocer al intendente para que le arreglen la calle. Donde los recursos del municipio se usen con criterio y se rindan con transparencia. Donde los jóvenes tengan razones para quedarse y crecer acá, en lugar de tener que irse a buscar lo que acá se les niega.

Estoy convencido de que ese Profundidad es posible. No es una utopía — es una decisión. Y por eso me estoy preparando, con seriedad y con trabajo, para ser intendente en 2027.

Porque el cambio empieza cuando alguien decide que ya es suficiente. Y yo ya lo decidí.

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